XIV WFC 2015 - ¿Cuál es el estado de salud de los bosques?

XIV WFC 2015 - ¿Cuál es el estado de salud de los bosques?

CONSERVACIÓN DE ESPECIES AMBIENTALES

WFC 2015
¿Cuál es el estado de salud de los bosques?

El XIV Congreso Forestal Mundial, que se celebró del 7 al 11 de septiembre en Durban, Sudáfrica, fue el primer congreso sobre el tema celebrado en Sudáfrica que tuvo como tema central el estado de salud de los bosques del mundo.
El objetivo del XIV Congreso Forestal Mundial fue brindar un panorama de la condición de los bosques del mundo, para proponer soluciones, ya sean científicas, técnicas o políticas, para promover y salvaguardar la sostenibilidad de los bosques y el planeta.

Los bosques son esenciales para todos nosotros, para la vida de todo el sistema mundial, para la biodiversidad, para su función mitigadora del cambio climático, para la eco-sostenibilidad de toda forma de vida, ya sea humana, animal o vegetal. Desafortunadamente, sin embargo, los bosques están cada vez más amenazados, amenazados por el hombre, el crecimiento de la población y el cambio climático causado por la contaminación, como el aumento de los gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera.

El último informe de la FAO indica que se han perdido 129 millones de hectáreas de bosque desde 1990. Sin embargo, habría un lado positivo del asunto, que es que la deforestación estaría disminuyendo. Según el estudio The Global Forest Resources Assessment 2015 se estima que si en 1990 los bosques representaban el 31,6% del territorio mundial, hoy en cambio su porcentaje ha disminuido, representan el 30,6%. Lo que llama la atención es que la deforestación en cambio estaría disminuyendo, quizás gracias a una mayor sensibilidad en el tema y una mayor atención por parte de las legislaciones que quieren que las comunidades locales estén cada vez más atentas a la protección de los bosques.

Las naciones que han perdido la mayor parte de los bosques, alrededor de 2 millones de hectáreas, son África y América del Sur. La deforestación habría afectado más a las zonas tropicales, mientras que en las más templadas se habría producido un aumento de las zonas boscosas.

Las áreas de bosque primario que preservan la biodiversidad representan el 13% del total. La defensa de los bosques del mundo es un tema que debería preocupar a todos. Los bosques y los árboles (cuyo número es cada vez menor) son fundamentales para todos y la creciente contaminación y el descuido corren el riesgo de poner en peligro el futuro del planeta y por ende de todos nosotros. Se necesitaría más atención.

Silvia Buda


XIV WFC 2015 - ¿Cuál es el estado de salud de los bosques?

El libro de David Wallace-Wells “La tierra inhabitable. Una historia del futuro "cuenta efectivamente lo que dice la ciencia sobre el estado de salud del planeta y cuál es el futuro que el creciente déficit ambiental reservará para la humanidad, en caso de que no se prevea, a nivel global, interrumpir el proceso de deterioro del clima. Incluso a pesar de las muchas incertidumbres que caracterizan el estado actual del conocimiento del fenómeno, "la investigación científica - dice Wallace-Wells - habla con mucha claridad, y con una claridad francamente aterradora".

En la actualidad, según el autor, las evaluaciones más fiables del estado del clima y su probable evolución son las formuladas en un reciente "Informe", editado por el "Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas", según el cual si no están tomando decisiones inmediatas para solucionar el problema de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera (respondiendo a los compromisos adquiridos en 2015 con el acuerdo de París, que hasta ahora han permanecido desatendidos) es probable que, durante este siglo, la temperatura media del planeta aumentará en 3,2 grados, equivalente a tres veces el aumento registrado después del inicio de la Revolución Industrial. Incluso si el aumento de temperatura se contuviera dentro de los límites de 2 grados, la humanidad se vería afectada por una atmósfera con un exceso de monóxido de carbono, lo que reduciría el suministro de oxígeno a los músculos y al sistema nervioso de las personas.

Algunas repercusiones del deterioro del clima pueden parecer pequeñas, pero sus consecuencias tendrán una dimensión global y serán de gran alcance incluso si son limitadas, el calentamiento global conducirá, por ejemplo, al derretimiento del permafrost, donde, recuerda Wallace-Wells, se almacenan miles de millones de toneladas de carbono (más del doble de lo que actualmente está suspendido en la atmósfera terrestre) carbono que, con el deshielo, se liberará en parte como metano. Un planeta con una temperatura más alta, así como para las personas, y la vida animal en general, será hostil a la vida del mundo vegetal, porque dará lugar a lo que se llama "decadencia forestal", o el declive y retroceso de bosques y de bosques cuya extensión será igual a la de naciones enteras.

La creencia de la que la humanidad ha sido portadora - dice Wallace-Wells - es que el clima "puede ser gobernado o gestionado de forma sensata por cualquier institución o instrumento humano actualmente en vigor". Esto es una ilusión, si tenemos en cuenta que la humanidad, durante gran parte de su historia, solo recientemente se ha caracterizado por la ausencia de una propensión a la colaboración, luego de los destructivos conflictos del siglo XIX, "comenzó a construir algo parecido a una cooperativa". estructura ”, también abierta a la consideración de los problemas relacionados con las consecuencias del calentamiento global. El advenimiento de la ideología neoliberal, sin embargo, ha podido debilitar la tendencia a la colaboración transnacional para el cuidado de la salud del globo, pues esa ideología ha contribuido a reducir la explotación de la Tierra a un juego distributivo de suma positiva.

Sucedió así que, precisamente en el momento en que la colaboración internacional para la solución de los problemas vinculados a la emisión de gases de efecto invernadero, decisiva para la supervivencia del mundo, la ideología neoliberal favoreció un proceso de globalización de las economías nacionales liberadas de relaciones. de colaboración supranacional, cuyo fortalecimiento habría sido necesario para contrarrestar el impacto sobre el medio ambiente y el clima de las altas tasas de producción de la economía global. Por el contrario, la reducción de la explotación de la Tierra a un juego distributivo de suma positiva ha promovido la propensión de las naciones a replegarse en "nichos estrechos del nacionalismo", lo que les ha quitado la responsabilidad de pensar en una posible respuesta global a los desafíos del deterioro climático.

De esta manera, la adaptación de la humanidad al cambio climático se ha considerado en términos de intercambio, basándose en compensaciones entre "reducción de emisiones y crecimiento económico" en las próximas décadas, sin embargo, como consecuencia de los efectos en cascada del calentamiento global, el mercado está destinada a ir en sentido contrario, en el sentido de que una relativa prosperidad económica podría, en todo caso, ser "un beneficio de una acción más decisiva en la reducción de emisiones", considerando que, como se ha estimado, todo grado de calentamiento cuesta “A un país de clima templado […] un punto porcentual del PIB”.

¿Hay esperanzas, pregunta Wallace-Wells, de que las naciones fortalezcan su colaboración para contrarrestar los resultados negativos en las condiciones de vida de la humanidad causados ​​por el calentamiento global? En principio, no debe haber obstáculos en la toma de decisiones encaminadas a enfrentar el calentamiento global, considerando que "no es un crimen del pasado" son las naciones actuales las que, perseverando en mantener sus altos niveles de producción alimentados por el calentamiento global El uso de combustibles fósiles, contribuyen a la destrucción del planeta, incluso si, en ocasiones, se inclinan a asumir el compromiso de reconstruirlo. Sin embargo, dadas las condiciones de supervivencia a las que ahora hemos llegado, es inevitable que enfrentemos la necesidad, sin más dilación, de abordar el problema de cómo implementar el proyecto para liberar a toda la actividad productiva de la dependencia de los combustibles fósiles, decidiendo en poco tiempo para optar por uno de los posibles caminos que el estado de conocimiento de los fenómenos permite seguir.

Según muchos científicos, esta decisión debería tomarse para el 2040, aunque no se puede descartar que las naciones lleguen a crear una especie de "deus ex machina" tecnológico que les permita capturar el carbono liberado a la atmósfera pero incluso si esto sucede - una opinión de Wallace-Wells: el "artilugio tecnológico" se destacaría "en un horizonte sombrío, oscurecido por nuestras emisiones, como un ojo de un glaucoma", que hará que la vida de la humanidad se caracterice por hambrunas y sequías generalizadas, por el colapso de las economías y la crisis de la forma tradicional de producir.

Con respecto a los cereales, la regla del mundo vegetal es que con cada grado de calentamiento la producción cae alrededor de un 10% lo que significa que, si la temperatura aumentara en 5 grados a fines de siglo (cuando, según las previsiones , la población mundial aumentaría en un 50%), el planeta podría encontrarse con un 50% menos de cereales para su uso alimentario. El optimismo de la cultura occidental ha rechazado habitualmente los pronósticos maltusianos sobre la tendencia diferente de la producción de cereales a la de la población, aceptando la idea de un crecimiento continuo en la producción de nuevos recursos a largo plazo, para lo cual la producción siempre sería capaz de atender las necesidades de una población en crecimiento un optimismo que parece fuera de lugar, considerando que la sequía contribuirá a agravar las consecuencias del aumento de temperatura en la producción de cereales, ya que muchas tierras de la zona templada del globo transformarse en desiertos.

En cuanto a las necesidades de agua, aunque el 71% del planeta está cubierto por agua, el agua dulce representa solo el 2% de toda la masa líquida y solo el 1% es accesible para el hombre. El resto está encerrado en glaciares, lo que significa, como estimó "National Geographic", que de toda el agua de la tierra solo una pequeña parte está disponible para los aproximadamente siete mil millones de habitantes para uso doméstico y alimentario. Sin embargo, además de los usos domésticos y alimentarios, debe tenerse en cuenta que alrededor del 70-80 por ciento del agua dulce se utiliza para fines de riego y que un 10-20 por ciento adicional es absorbido por actividades industriales. Al igual que la crisis alimentaria, incluso la crisis del agua todavía tiene solución por el momento, pero si faltan respuestas globales para una solución a los problemas, la pequeña cantidad de agua dulce disponible no deja mucho margen de maniobra, también porque se verá afectada. por el creciente cambio climático.

Desde que se empezó a debatir el problema del calentamiento global, se ha abordado - subraya Wallace-Wells - desde el punto de vista del agua salada, focalizando el problema en el derretimiento de los glaciares del Ártico y en la subida del nivel del mar. Las inundaciones de vastas proporciones de áreas costeras, la cuestión de la disponibilidad de agua dulce se ha subestimado constantemente. La crisis que afecta al agua dulce creará dificultades mucho más importantes que las que se acaban de mencionar en los próximos treinta años, subraya Wallace-Wells, se espera una demanda adicional de agua dulce por parte del sistema alimentario mundial de alrededor del 50%, 50%. -70% más ciudades y actividades industriales lo pedirán. Todo esto ocurrirá, mientras que el cambio climático, con el aumento de la sequía, contribuirá a disminuir la oferta: desde el punto de vista de las necesidades globales de agua, los expertos del Banco Mundial, ante la ausencia de intervenciones inmediatas significativas para poner un límite. Sobre la disminución de la oferta, pronostican que el PIB de muchas áreas del planeta está destinado a contraerse, combinando sus efectos negativos con el colapso de las economías de todo el mundo.

Entre el final de la Guerra Fría y la Gran Eecesión de 2007/2008, la creencia que prevaleció en la cultura de gran parte del mundo consistió en la creencia de que el crecimiento económico solucionaría todos los problemas planteados por la crisis ambiental y por el clima. crisis en particular. Sin embargo, después de 2008, muchos economistas y ecologistas, estudiosos de lo que ellos mismos llaman "capitalismo fósil", comenzaron a argumentar - observa Wallace-Wells - "que toda la historia del rápido crecimiento económico que ha comenzado, de repente, en el siglo XVIII no fue el resultado de la innovación o la dinámica del libre comercio, sino simplemente el fruto del [...] descubrimiento de los combustibles fósiles y todo su poder salvaje "un descubrimiento que ha revolucionado la organización del sistema económico global , hasta ahora basado en la subsistencia.

Aunque no se comparte ampliamente, esta tesis expresa una perspectiva concisa y convincente de interpretación de la historia económica del mundo. Antes del descubrimiento de los combustibles fósiles, nadie vivía en mejores condiciones que las de sus antepasados ​​posteriormente, sobre todo en las sociedades occidentales, se creía haber encontrado la "salida" al problema de la escasez de recursos necesarios para la mejora de la existencia condiciones. Sin embargo, haber tomado esa salida ha llevado al calentamiento global, que ahora tiene un costo directo para el crecimiento y la salud de las personas.

Esto ocurre a través de dos tendencias que el calentamiento global está ayudando a acelerar: por un lado, empujando la economía global hacia un estancamiento permanente, y por otro lado, creando condiciones ambientales tan negativas que comprometen la salud de la población global. En un futuro económico doblemente deteriorado por estas tendencias, concluye Wallace-Wells, habrá que tomar una decisión, a corto plazo, para contrarrestar las brutales predicciones de los expertos sobre los efectos del calentamiento global.

Sobre este punto, sólo se puede observar que la decisión necesaria, sin alternativas, sólo puede basarse en la urgencia de poner límite a la lógica del crecimiento económico continuo, hasta ahora asumida como el mantra salvífico de la humanidad. Al respecto, lo más preocupante es el hecho de que, en la lucha por la supervivencia del planeta, se han privilegiado los llamados a la acción coordinada encaminados a contener el calentamiento y no la discusión sobre cómo organizar el funcionamiento de la economía global. una vez liberado de la dependencia de los combustibles fósiles y la lógica del crecimiento económico ilimitado.


La compasión y el individuo

Seamos conscientes de ello o no, hay una pregunta que siempre está presente en todas nuestras experiencias: ¿cuál es el propósito de la vida? He meditado sobre esta cuestión durante mucho tiempo y deseo compartir mis pensamientos con ustedes, con la esperanza de que sea de beneficio, de una manera práctica y directa.


Creo que el propósito de la vida es ser feliz. Desde el nacimiento, todo ser humano aspira a la felicidad y trata de evitar el sufrimiento. No hay cultura, educación o ideología que pueda cambiar este hecho: en el fondo de nuestro corazón, lo único que queremos es la felicidad.

No sé si el universo - con sus innumerables galaxias, estrellas, planetas - tiene un propósito diferente, lo que sí sé es que los humanos, habitantes de la Tierra, tenemos un deseo innato de vivir una existencia feliz. Por eso es importante comprender qué determina el mayor grado de felicidad.

Cómo alcanzar la felicidad
Todo tipo de felicidad y todo tipo de sufrimiento se pueden agrupar en dos categorías diferentes: felicidad y sufrimiento de naturaleza física y felicidad y sufrimiento de naturaleza mental. De las dos categorías, la que ejerce la mayor influencia en cada uno de nosotros es la categoría de naturaleza mental. A menos que estemos gravemente enfermos o carezcamos de lo esencial para vivir nuestra condición física, juega un papel bastante secundario en nuestra vida: si nuestro cuerpo está bien, ¡incluso podemos olvidarlo! La mente, por otro lado, registra cada evento, incluso el más insignificante. Y es por ello que debemos dedicar todos nuestros esfuerzos a lograr la tranquilidad.

En mi limitada experiencia personal, he descubierto que es posible lograr un alto grado de paz interior desarrollando el amor y la compasión: cuanto más cuidamos de la felicidad de los demás, más crece nuestro sentido de bienestar interior.

Cultivar un auténtico sentimiento de afecto hacia los demás automáticamente coloca nuestra mente en un estado de tranquilidad y esto nos permite eliminar nuestros miedos e inseguridades, brindándonos el coraje y la fuerza para enfrentar cualquier obstáculo que nos presente la vida. .

Mientras vivamos en este mundo, inevitablemente nos enfrentaremos a problemas. Si perdemos la esperanza y nos dejamos vencer por la desesperación, nuestra capacidad para afrontarlos disminuye, pero si en cambio, adoptando una perspectiva más realista, recordamos que todos los seres humanos, no solo nosotros, afrontamos el sufrimiento, nuestra determinación y la propia. aumentará la capacidad para superarlos. Además, gracias a esta actitud, podremos entender que cualquier obstáculo puede convertirse en una oportunidad para trabajar en nuestra mente.

De esta manera, nos comprometemos gradualmente a ser más compasivos, es decir, a querer que los demás se liberen del sufrimiento y ayuden a que esto suceda. Para nosotros, el resultado será el crecimiento de nuestra paz y fuerza interior.

Nuestra necesidad de amor
Si el amor y la compasión nos brindan la mayor alegría es porque nuestra naturaleza los considera por encima de todo. La necesidad del amor es la base de la existencia humana y es el resultado de la profunda interdependencia que nos une. Por muy inteligente e inteligente que sea una persona, no puede sobrevivir sola. Por fuertes e independientes que nos sintamos en los momentos más favorables de nuestra vida, cuando estamos enfermos, muy jóvenes o muy viejos, dependemos completamente de la ayuda de los demás.


La interdependencia es, por tanto, una ley fundamental de la naturaleza: no solo las formas de vida más avanzadas, sino incluso los insectos más pequeños son seres sociales que, incluso sin religión, leyes o educación, pueden sobrevivir gracias a un sentido innato de interdependencia y cooperación.

Incluso los niveles más sutiles de la existencia se rigen por la interdependencia: todo lo que nos rodea en nuestro planeta - océanos, nubes, bosques, flores - surge en dependencia de un entrelazamiento imperceptible de energía, en cuya ausencia todo perece y desaparece.

Precisamente porque nuestra naturaleza humana depende tanto de los demás, la necesidad de amor forma su base. De ello se desprende, por tanto, que debemos cultivar un sentido genuino de responsabilidad y una preocupación sincera por el bienestar de los demás.

Necesitamos entender qué somos realmente los seres humanos. No somos como objetos producidos por máquinas: si fuéramos simplemente entidades "mecánicas", entonces las máquinas mismas podrían aliviar nuestro sufrimiento y satisfacer todas nuestras necesidades. Pero como no somos meras criaturas materiales, sería un error poner todas nuestras esperanzas de felicidad únicamente en el desarrollo material. Necesitamos descubrir quiénes somos, nuestra naturaleza y nuestros orígenes para comprender lo que realmente necesitamos.

Dejando de lado la compleja cuestión de la creación y evolución del universo, todos podemos estar de acuerdo en que cada uno de nosotros es el "producto" de nuestros padres. Nuestra concepción tuvo lugar no solo en el contexto de un deseo sexual, sino a partir de la decisión de nuestra madre y nuestro padre de tener un hijo. Tal decisión se basa en un sentido de responsabilidad y desinterés, ya que los padres saben que tendrán que cuidar con compasión a su hijo siempre que puedan cuidar de sí mismos. Así, desde el momento exacto de nuestra concepción, el amor de nuestro padre y nuestra madre son parte integral de nuestro ser.

Durante las primeras etapas de nuestro crecimiento, dependemos completamente del cuidado de nuestra madre. Según algunos científicos, el estado mental de una mujer embarazada, tranquila o atribulada, incluso tiene un efecto directo sobre el estado físico del feto.

Incluso en el momento del nacimiento, las manifestaciones del amor son igualmente importantes: como lo primero que aprendemos a hacer es succionar la leche del pecho de la madre, naturalmente nos sentimos cerca de nuestra madre que, para poder alimentarnos correctamente, debe sentir amor. .hacia nosotros. Si siente miedo o resentimiento, su leche no fluirá libremente.

Luego sigue el período crítico del desarrollo mental, desde el nacimiento hasta al menos 3 o 4 años, un período en el que el contacto físico y emocional representan el elemento clave para el desarrollo normal del niño.


Si un niño no es sostenido, cuidado, mimado, si no es amado, su crecimiento no será equilibrado y el cerebro no se desarrollará adecuadamente.

Dado que un niño no puede sobrevivir sin el cuidado de alguien, es evidente que el amor es su alimento más importante. Su alegría, el consuelo de sus miedos e inseguridades, su salud y autoestima se basan directamente en sentirse amado. Lamentablemente, muchos niños hoy crecen en contextos desafortunados, donde no reciben todo el cariño que necesitarían y, por lo tanto, al crecer, en el transcurso de su existencia, les resultará difícil amar a sus padres y a otras personas. Y esto es muy triste.

A medida que los niños crecen y van a la escuela, los educadores deben responder a su necesidad de atención y apoyo. Si un docente no se contenta con ofrecer educación puramente escolar, sino que asume la responsabilidad de preparar a los alumnos para la vida, sentirá una sensación de confianza y respeto que dejará una huella imborrable en su mente.

Un docente que, en cambio, no muestre ningún interés sincero por la serenidad y el bienestar general de sus alumnos, dejará también los temas que enseña en un recuerdo fugaz y pasajero.

Lo mismo ocurre con los enfermos. Si una persona es tratada por un médico que manifiesta calor humano, inmediatamente se siente mejor e incluso el deseo del médico de ofrecer la mejor atención posible se vuelve terapéutico. Si, por el contrario, un médico se muestra indiferente y poco empático, si es apresurado o irrespetuoso, el paciente sentirá ansiedad y frustración, independientemente de la habilidad del médico, la exactitud del diagnóstico o la eficacia de los medicamentos. prescrito. En igualdad de condiciones, son los sentimientos experimentados por los pacientes los que marcan la diferencia e influyen en la calidad y la velocidad de la curación.

Incluso en la vida cotidiana, cuando charlamos sobre esto y aquello con alguien, si el tono de voz de nuestro interlocutor transpira sentimientos de calidez humana, sentimos alegría al escuchar y respondemos con igual simpatía. La conversación se vuelve agradable, por trivial que sea el tema. Si, por el contrario, una persona habla con frialdad y desapego, inmediatamente nos sentimos incómodos y esperamos que la conversación termine pronto.

Así, desde el evento más pequeño hasta el más importante, la amabilidad y el respeto por los demás son vitales para nuestra felicidad.

Recientemente conocí a un grupo de científicos estadounidenses. Me dijeron que las enfermedades mentales están muy extendidas en Estados Unidos: alrededor del 12% de la población la padece. En el curso de nuestra discusión, surgió que la causa principal de las diversas formas de depresión no es la falta de condiciones materiales favorables, sino más bien la falta de afecto.

Entonces, como pueden ver por lo que les he compartido hasta ahora, un punto es claro para mí: seamos conscientes de ello o no, nuestra necesidad de afecto está inscrita, por así decirlo, en nuestro ADN. Incluso un gesto cariñoso recibido por un animal o alguien que nos llevaría a considerar nuestro enemigo se convierte para nosotros en una llamada de la que no podemos escapar.


Estoy profundamente convencido de que ningún ser humano nace libre de esta necesidad de amor y esto demuestra, contrariamente a lo que afirman algunas escuelas modernas de pensamiento, que el ser humano no se puede definir solo a través de parámetros físicos. Ningún objeto material, por hermoso y valioso que sea, puede hacernos sentir amados porque nuestra identidad más profunda y nuestra verdadera esencia están en la naturaleza de la mente.

Desarrolla la compasión
Algunos amigos míos sostienen que el amor y la compasión, por maravillosos y positivos que sean, no son aspectos relevantes de la vida actual. Nuestro mundo, dicen, ciertamente no es un lugar donde estas cualidades tengan influencia o poder. También afirman que la ira y el odio son tan innatos al ser humano que están destinados a gobernar a la humanidad para siempre. No estoy de acuerdo.

Hemos vivido en este planeta durante más de 100.000 años y estoy convencido de que, si durante todo este tiempo, nuestras mentes hubieran estado controladas únicamente por la ira y el odio, la población mundial habría disminuido progresivamente. Hoy, sin embargo, a pesar de todas las guerras, seguimos siendo cada vez más. Esto me deja claro que lo que prevalece es el amor y la compasión. Si el odio y la violencia ocupan las portadas de los periódicos, es porque son, en cierto sentido, excepciones, mientras que la compasión es una parte integral de nuestra vida diaria y, por lo tanto, se ignora en gran medida.

Hasta ahora he considerado principalmente los beneficios que la compasión ofrece a la mente, pero no menos los beneficios que otorga a nuestro bienestar físico. Por experiencia personal, sé que el equilibrio mental y el bienestar físico están estrechamente relacionados y que la ira y una mente fuera de control nos hacen más vulnerables a las enfermedades, mientras que una mente tranquila llena de pensamientos positivos también protegerá nuestro cuerpo.

Si el amor y la compasión son inherentes a nuestro ser, también lo son el sentido de uno mismo y un cierto grado de egocentrismo que dificultan la relación con nuestro prójimo. Pero dado que todos deseamos la verdadera felicidad, la que surge de una mente tranquila, que a su vez surge sobre la base de la compasión, ¿qué debemos hacer? Por supuesto, ¡no basta con pensar en lo hermoso que es la compasión! En cambio, debemos hacer un esfuerzo consciente para desarrollar esta cualidad y utilizar cada momento de nuestra vida diaria para transformar nuestros pensamientos y comportamiento.

Sin embargo, debemos tener claro de inmediato lo que entendemos por compasión. Muchas formas de compasión se mezclan con un sentimiento de deseo o apego. El amor que los padres sienten por sus hijos, por ejemplo, a menudo se mezcla con sus necesidades emocionales y, por lo tanto, no puede definirse como verdaderamente "compasivo". En el matrimonio, por citar otro caso, el vínculo entre el hombre y la mujer -sobre todo al principio, cuando aún no se conocen profundamente- es más apego que amor auténtico. Nuestro deseo por la otra persona puede ser tan fuerte que los haga parecer perfectos, mientras que inevitablemente ellos también tendrán defectos e imperfecciones. Cuando hay un fuerte apego, también desarrollamos una tendencia a exagerar hasta las más pequeñas cualidades positivas del otro y así, cuando cambia su actitud, nos sorprende y desilusiona y consecuentemente también cambiamos nuestra actitud. Este tipo de dinámica indica que el amor ha surgido más como respuesta a una necesidad personal que a un deseo genuino de cuidar a la otra persona.


La verdadera compasión, de hecho, no es una simple respuesta emocional, sino un compromiso consciente, basado en la razón. Por esta razón, si es auténtica, la compasión no falla incluso si el comportamiento de los demás se vuelve negativo.

Evidentemente, desarrollar este tipo de compasión no es fácil. Sin embargo, podemos comenzar tomando en consideración algunos hechos.

En primer lugar, si una persona es agradable y cariñosa o desagradable y desagradable, al final es un ser humano, como nosotros. Como nosotros, quiere la felicidad y no quiere el sufrimiento, y su derecho de nacimiento a la felicidad es idéntico al nuestro.

Ahora, cuando reconocemos que todos los seres son iguales en el deseo de felicidad y en el derecho a obtenerla, automáticamente sentimos empatía y cercanía hacia ellos.

Al acostumbrar nuestras mentes a este sentido de altruismo universal, podemos desarrollar un sentimiento de responsabilidad hacia los demás y el deseo de ayudarlos activamente a superar sus problemas.

Este deseo no es selectivo, se manifiesta con ecuanimidad hacia todos: dado que todo ser humano experimenta el dolor y el placer exactamente como nosotros, no puede haber ningún argumento lógico para discriminar o cambiar nuestra actitud hacia quienes tal vez se comporten de manera negativa.

Permítanme señalar que, con perseverancia y tiempo, podemos desarrollar este tipo de compasión. Por supuesto, nuestro egocentrismo, nuestro sentido del yo separado de los demás y nuestro apego a nosotros mismos pueden dificultar la tarea, pero eso no significa que no podamos empezar ahora y empezar a progresar lentamente.

Donde empezar
Dobbiamo innanzitutto sbarazzarci dei due principali ostacoli alla compassione: la rabbia e l'odio. Come sappiamo, si tratta di due emozioni estremamente potenti, in grado di sopraffare la nostra mente. Ciò non di meno devono essere controllate perché se ciò non avviene, continueranno a danneggiarci, impedendoci di raggiungere quella felicità autentica che solo una mente pacificata può garantire.

Cominciamo dunque con l’analizzare se la rabbia sia o meno un valore. A volte, quando siamo scoraggiati da una situazione particolarmente difficile, la rabbia sembra esserci utile, sembra darci una carica di energia, di fiducia e determinazione ed è a questo punto che dobbiamo analizzare accuratamente il nostro stato mentale. Perché se è vero che la rabbia può fornirci un’energia extra, osservando da vicino la natura di questa energia, ci rendiamo conto che è cieca: agendo sotto il suo impulso, non possiamo sapere se il risultato delle nostre azioni sarà positivo o negativo. Questo perché la rabbia oscura temporaneamente la parte migliore del nostro cervello: la razionalità. Per questo l’energia derivante dalla rabbia non è affidabile e può indurci a comportamenti distruttivi e inopportuni. Se poi la rabbia raggiunge il suo apice, ci comportiamo come dei matti, danneggiando noi stessi e gli altri.

Quando ci troviamo ad affrontare situazioni difficili, possiamo invece sviluppare un’energia altrettanto potente, ma decisamente più controllabile. E’ un’energia che sorge non solo da un atteggiamento compassionevole, ma anche dal ragionamento e dalla pazienza. Questi sono infatti gli antidoti più efficaci contro la rabbia. Sfortunatamente molte persone considerano queste qualità come segni di debolezza, mentre io sono convinto dell’esatto contrario. Compassione, buon senso e pazienza sono indice di forza. La compassione è per sua natura gentile, pacifica e mite, ma non per questo poco potente. Sono coloro che perdono facilmente la pazienza a dimostrare di essere insicuri e poco equilibrati.


Per questi motivi, secondo me, la rabbia è una manifestazione diretta di debolezza.

Quando incontriamo un problema o una difficoltà, dobbiamo cercare di rimanere umili, mantenere un atteggiamento realistico e preoccuparci di trovare una soluzione adeguata.

Può capitare che gli altri cerchino di approfittarsi di noi: il nostro atteggiamento calmo e distaccato può provocare un’aggressione ingiustificata. In questo caso, occorre adottare una certa fermezza, sempre però motivata dalla compassione, e delle contromisure non inquinate da rabbia o intenti malevoli.

Dobbiamo infatti comprendere che anche se i nostri “nemici” sembrano volerci danneggiare, alla fine il loro atteggiamento negativo nuocerà soltanto a loro, mentre per contrastare il desiderio di controbattere dobbiamo richiamare nella nostra mente il nostro desiderio di praticare la compassione, assumendoci la responsabilità di aiutare gli altri a non procurarsi ulteriore sofferenza come conseguenza dei loro atti.

Avendo dunque deciso come comportarci, grazie a una mente calma, le nostre decisioni saranno certamente più efficaci, corrette e forti. Raramente infatti una decisione presa sull’onda della rabbia cieca raggiunge il suo scopo.

Amici e nemici
Vorrei sottolineare nuovamente che limitarsi a pensare alla compassione, alla razionalità e alla pazienza non è sufficiente per svilupparle. Quando sorgono delle reali difficoltà dobbiamo metterci alla prova. E chi sono i responsabili delle difficoltà che incontriamo? Di certo non i nostri amici, ma i nostri nemici. Sono loro a crearci le difficoltà. Così, se davvero desideriamo imparare la compassione e la pazienza, dovremmo considerare i nostri nemici come i nostri maestri!

Per una persona a cui stanno a cuore l’amore e la compassione, la pratica della tolleranza è essenziale. Ma per praticare questa qualità un “nemico” è indispensabile. Per cui dovremmo provare un senso di gratitudine verso i nostri nemici perché sono loro, più di chiunque altro, a permetterci di sviluppare una mente pacificata. Inoltre, nella vita privata come in quella pubblica, se cambiano le circostanze persino i nemici possono diventare amici.

Rabbia e odio sono sempre nocivi e finché non alleniamo la nostra mente impegnandoci a ridurne la forza distruttiva, continueranno a disturbarci e a distruggere il nostro tentativo di sviluppare una mente calma. Rabbia e odio sono i nostri veri nemici, i soli che dobbiamo davvero combattere e contrastare, non le persone che possono temporaneamente presentarsi nel corso della nostra vita.


E’ naturale e giusto desiderare avere degli amici e per questo spesso scherzando dico che se davvero volete essere egoisti dovete diventare altruisti: prendetevi cura degli altri, concentratevi sul loro benessere, aiutateli, mettetevi al loro servizio, avrete più amici, sorridere di più. Il risultato? Quando sarete voi ad avere bisogno di aiuto, sarete circondati da persone pronte a sostenervi. Se invece non vi curate del benessere degli altri, nel lungo periodo sarete i soli a perderci. Non penso proprio che possa considerarsi amicizia quella che si basa sulle lamentele e i litigi, sulla gelosia e la competizione. Solo un affetto sincero crea una autentica amicizia.

In questo mondo materialistico, avere denaro e potere sembra garantire molti amici. Ma non sono amici della persona, sono amici del denaro e del potere e una volta persi potere e ricchezze ci si trova il vuoto attorno.

Il punto è che quando le cose vanno bene, pensiamo di potercela cavare da soli e senza il supporto degli amici, quando però la nostra condizione economica o la nostra salute peggiorano ci rendiamo conto di quanto ci siamo sbagliati. Ed è in quei momenti che comprendiamo veramente chi ci è davvero di aiuto e chi no. Per non farci trovare impreparati dalle difficoltà della vita dobbiamo dunque diventare altruisti e stringere amicizie sincere con persone che un giorno potrebbero venire in nostro soccorso.

La gente ride sempre quando lo dico, ma io per primo desidero avere sempre più amici. Adoro i sorrisi! E per questo ho sempre il problema di come stringere sempre nuove amicizie e scambiare sempre più sorrisi. Sorrisi sinceri, in particolare. Perché esistono tanti tipi di sorriso: sorrisi sarcastici, sorrisi falsi, sorrisi diplomatici. Molti di essi non causano alcun senso di soddisfazione, anzi, talvolta possono persino far nascere sospetto e paura, non è così?
Ma un sorriso sincero regala ogni volta un senso di gioia e apertura. Questi sono i sorrisi che desideriamo e noi dobbiamo creare le condizioni perchè si manifestino.

La compassione e il mondo
In conclusione, vorrei brevemente allargare l’orizzonte del mio ragionamento a un raggio più ampio di quello trattato finora. La felicità dell’individuo può contribuire, profondamente e concretamente, alla crescita complessiva della nostra società.

Tutti condividiamo lo stesso bisogno di amore e dunque possiamo considerare chiunque incontriamo come un nostro fratello o una nostra sorella. Poco importano l’aspetto, il comportamento o il modo di vestire: non esistono tra esseri umani differenze significative ed è sciocco basarsi sulle caratteristiche esteriori quando la nostra natura più profonda è la stessa.

L’umanità è una sola e questo piccolo pianeta è la nostra casa. Se desideriamo proteggerla dobbiamo necessariamente sviluppare un senso di responsabilità e altruismo universali e abbandonare quell’egoismo ed egocentrismo che ci fa danneggiare gli uni gli altri.

Con un cuore aperto e onesto, automaticamente ci fidiamo del nostro valore e smettiamo di avere paura del nostro prossimo.

Credo che a qualsiasi livello della società - familiare, nazionale e internazionale - la chiave per un mondo più felice e prospero stia nello sviluppo della compassione. Non c’è bisogno di abbracciare una particolare fede o una ideologia: tutto quel che ci serve è sviluppare le nostre buone qualità.

Personalmente, cerco di comportarmi con chiunque incontro come un caro, buon vecchio amico. Questo mi rende profondamente felice. Questa è la pratica della compassione.


Earth Day, lo stato di salute della terra

Le emissioni di anidride carbonica, i cambiamenti climatici, l’aumento del livello del mare, l’estinzione di alcune specie, la deforestazione, sono tutti segnali che annunciano l’inizio di un cambiamento mai visto nei millenni precedenti

Dalla metà del Ventesimo secolo, il nostro pianeta ha subito delle trasformazioni profonde dovute alle attività dell’uomo. Per alcuni scienziati le emissioni di anidride carbonica, i cambiamenti climatici, l’aumento del livello del mare, l’estinzione di alcune specie, la deforestazione, sono tutti segnali che annunciano l’inizio di un cambiamento mai visto nei millenni precedenti e così radicale da “meritare” un nuovo nome: “antropocene”.

Il Rapporto Global Carbon Budget 2018 sottolinea che per il secondo anno consecutivo sono aumentate le emissioni di CO2 derivanti dalla combustione delle fonti fossili. Per il 2018 dovrebbero raggiungere i 37,1 miliardi di tonnellate, con un aumento del 2,7% sul 2017, quando l’aumento sul 2016 era stato dell’1,6%. Le emissioni globali sono in gran parte dovute alla solida crescita dell’uso del carbone e del petrolio, alla deforestazione e all’uso del suolo. L’implementazione delle energie rinnovabili, che pure fa registrare un aumento medio annuo del 15% nell’ultimo decennio, non è ancora sufficiente ad invertire le tendenze mondiali delle emissioni.

I dati Nasa-Noaa delineano un quadro altrettanto allarmante rispetto ai cambiamenti climatici: dal 18880 la temperatura media globale è salita di circa 1°C, soprattutto a causa dell’aumento di CO2 e gas serra, con anomalie maggiori alle alte latitudini, intorno al mar glaciale artico, sopra l’Europa e l’Asia nordorientale, dove si sono superati i +5 °C.

Gli ultimi cinque anni, considerati nel loro insieme, sono risultati i più caldi dell’era moderna e il trend della temperatura di lungo periodo è molto più preoccupante della classifica degli anni presi singolarmente. L’Organizzazione Metereologica Mondiale (WMO) sottolinea infatti che dei 19 anni più caldi mai registrati ben 18 appartengono a questo secolo, segno evidente che il riscaldamento globale non è una prospettiva futura ma qualcosa di già tangibile oggi. Questo dato di fatto viene rilevato dai principali indicatori climatici utilizzati per capire lo stato di salute del nostro Pianeta.

Nel 2018 l’intero strato superficiale degli oceani, dalla superficie fino a 2000 metri di profondità, è risultato più caldo di tutti gli anni precedenti, in media di un decimo di grado in più rispetto alla media sul lungo periodo. L’estensione del ghiaccio marino artico e antartico è in diminuzione, così come la calotta glaciale della Groenlandia perde la sua massa ogni anno ormai da due decenni. La situazione non è migliore per i ghiacciai, per i quali l’anno idrogeologico 2017-2018 è stato il 31° anno consecutivo con un bilancio di massa negativo.

Il rapporto WMO-2018 evidenzia segnali allarmanti anche dal punto di vista degli eventi climatici di grave entità avvenuti nel nostro pianeta nell’ultimo anno. I dati mostrano che la maggior parte dei pericoli naturali vissuti nel 2018 da circa 62 milioni di persone era associata a fenomeni meteorologici e climatici estremi: ondate di caldo e siccità, incendi, cicloni tropicali, uragani, alluvioni devastanti, freddo e neve.

Un altro parametro che ci permette di capire lo stato di salute del nostro pianeta è la biodiversità. Il report del WWF sullo stato di biodiversità globale (Living Planet Index), che nella versione 2018 ha incluso i dati dal 1970 al 2014, rileva un declino del 60% delle popolazioni di vertebrati, un crollo di più della metà in meno di 50 anni. Le minacce che stanno mettendo seriamente in pericolo le oltre 8.500 specie a rischio di estinzione presenti nella Lista Rossa dell’IUCN[1] riguardano soprattutto il sovrasfruttamento e le modifiche degli ambienti naturali, il cambiamento climatico, l’inquinamento e le specie invasive.

Anche l’utilizzo del suolo mostra dei dati che fanno riflettere. Secondo i dati IPBES (Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services) sul degrado del suolo, attualmente meno del 25% della superficie terrestre è ancora in condizioni naturali e, continuando con gli attuali andamenti di sfruttamento, nel 2050 la percentuale della superficie terrestre in condizioni naturali scenderà al 10%.

Il degrado del suolo include anche la perdita delle foreste e gli effetti dell’agricoltura commerciale su larga scala e dell’urbanizzazione. Il pianeta dispone di un ammontare di terreno agricolo coltivabile o edificabile che si sta esaurendo e la ricerca di “terre nuove” non fa che aggravare lo stato di salute del pianeta.

La situazione di mari e oceani non è migliore. Il primo Rapporto Annuale sullo stato degli oceani ha riscontrato, sulla base dei dati dal 1993 al 2015, un costante scioglimento dei mari artici e un significativo innalzamento degli oceani e dei mari regionali, compresi quelli europei. Particolarmente serio è inoltre il fenomeno dell’acidificazione degli oceani, causato dall’aumento dell’anidride carbonica nell’atmosfera che altera la composizione chimica dell’acqua e potrebbe presto renderla invivibile per la maggior parte delle specie marine. Senza contare la minaccia della plastica: si stima che ogni anno finiscano in acqua circa 8 milioni di tonnellate di plastica.

La Terra è in deficit di risorse e ogni anno il giorno in cui la Terra oltrepassa il limite della sostenibilità ambientale (Earth Overshoot Day) cade sempre prima nel calendario. Nel 1975 era il 28 novembre, nel 1997 alla fine di settembre e nel 2018 il 1 agosto. Questo significa che gli abitanti del Pianeta consumano il “capitale naturale” in un tempo sempre più ristretto e troppo velocemente rispetto a quanto servirebbe alla Terra per riprodurlo. Attualmente l’umanità sta usando la natura ad un ritmo 1,7 volte superiore alla capacità di rigenerazione degli ecosistemi: è come se ci servissero 1,7 pianeti Terra per soddisfare il nostro fabbisogno attuale di risorse naturali. Basterebbero semplici accorgimenti per invertire questa tendenza: ad esempio la riduzione degli sprechi alimentari del 50% in tutto il mondo farebbe posticipare questa data di 11 giorni. Se posticipassimo l’Overshoot Day di 4,5 giorni ogni anno potremmo ritornare ad utilizzare le risorse di un solo pianeta entro il 2050.

Lo stato di salute dell’Italia. Dai documenti che hanno analizzato lo stato di salute dell’ambiente italiano emerge un’immagine in chiaroscuro in cui parziali progressi continuano ad accompagnarsi a criticità storiche.

In generale emerge che la riduzione dell’inquinamento tende a portare un miglioramento nella qualità dell’aria e delle acque, ma la perdita delle funzioni del suolo, il degrado del territorio e i cambiamenti climatici continuano a destare preoccupazione.

Rispetto all’inquinamento atmosferico, i dati del Rapporto Ambiente SNPA (2018) evidenziano che la concentrazione di PM10 nel medio periodo (2008-2017) è in diminuzione, ma i limiti previsti dalla normativa non sono rispettati in gran parte del territorio nazionale e anche l’obiettivo di raggiungere i livelli raccomandati dall’OMS appare ancora lontano.

Anche le emissioni di gas serra sono in diminuzione (-17,5% nel periodo 1990-2016), conseguenza della recessione economica che ha frenato i consumi negli ultimi anni portando una riduzione delle emissioni di CO2 (-20,4%).

Desta però qualche preoccupazione la questione climatica. Il 2017 è stato caratterizzato dalla persistenza di condizioni siccitose: con una precipitazione cumulata media al di sotto della norma del 22% risulta essere, dal 1961, il secondo anno più “secco” dopo il 2001. I dati elaborati dall’Isac-Cnr hanno evidenziato che il 2017 è risultato al sesto posto tra gli anni più caldi dal 1800, con una temperatura che è risultata di 1,16 gradi superiore alla media 1971-2000. Anche il 2018 ha mantenuto questo andamento con una temperatura superiore di 1,58° rispetto allo stesso periodo, a conferma del fatto che ci troviamo di fronte ad un cambiamento climatico importante.

Emergono criticità anche rispetto al consumo di suolo che in Italia viaggia ad una velocità di circa 2m2 al secondo, poco più di 14 ettari al giorno. Più di 23.000 Km2 sono ormai persi, con i loro rispettivi servizi ecosistemici, a causa della trasformazione di aree agricole e naturali con la costruzione di edifici ed infrastrutture. Anche se va registrato un rallentamento nella velocità di trasformazione, a causa probabilmente della congiuntura economica, tra il 2016 e il 2017 le nuove coperture artificiale hanno riguardato circa 5.200 ettari di territorio, in particolare nel Nord Italia.

Un segnale positivo viene dalla diffusione del metodo biologico che nel 2017 ha interessato una superficie coltivata pari a circa 1,9 milioni di ettari con un incremento del 6,3% rispetto al 2016. Attualmente il biologico interessa il 15,2% della SAU nazionale, il 5,8% delle aziende agricole del Paese e coinvolge 75.873 operatori (+5,2% rispetto al 2016).

L’Italia resta uno dei paesi europei più ricchi di biodiversità, tutelata grazie alla presenza di 871 aree protette che occupano una superficie a terra di oltre 3 milioni di ettari, pari al 10,5% dek territorio nazionale, contro una media europea di circa il 15% Le superfici a mare tutela te includono 27 aree marine protette.

Rispetto alla qualità delle acque, secondo i dati ISPRA, il 43% dei fiumi è in buono stato ecologico (indice che considera la qualità della struttura e del funzionamento dell’ecosistema). La più alta percentuale di raggiungimento dell’obiettivo di qualità buono si registra nella provincia di Bolzano (94%), in Valle d’Aosta (88%), nella provincia di Trento (86%) e in Liguria (75%). Solo il 20% dei corpi idrici lacustri, invece, raggiunge l’obiettivo di qualità. A livello regionale, il raggiungimento dell’obiettivo di qualità buono si registra soprattutto in Valle d’Aosta (100%), seguita dalla provincia di Bolzano (89%) e dall’Emilia-Romagna (60%).

LEGGI I NOSTRI APPROFONDIMENTI

WWF (2018), Living Planet Report.

ISPRA (2018) – Gli indicatori del Clima in Italia


I baluardi della crescita. Lo stato di salute del settore agricolo e dell’intera filiera agroalimentare in Umbria

Intervista a Fernanda Cecchini*

Assessore, cominciamo da un evento importante e cioè la cinquantesima edizione che Agriumbria si accinge a festeggiare. Un compleanno speciale che rappresenta anche un traguardo importante per il settore agricolo umbro, quale bilancio è possibile tracciare?

“Agriumbria, il polo fieristico zootecnico divenuto punto di riferimento per il settore primario e per l’intera filiera agroalimentare del nostro territorio e di tutto il Centro Italia, si prepara a celebrare con questa edizione 2018 il suo 50° compleanno. Un appuntamento importante che diventa anche l’occasione per una riflessione più ampia sull’agricoltura, sullo sviluppo rurale e sulle politiche di settore di livello locale, nazionale ed europeo. In cinquanta anni di vita, Agriumbria ha offerto visibilità alle trasformazioni più significative intervenute accompagnando e sostenendo l’innovazione e la promozione di imprenditori e associazioni che operano nel settore ha rinsaldato i valori legati alla agricoltura intesa come attività di manutenzione e cura del territorio ha proposto modelli di agricoltura sostenibile e di innovazione tecnologica ed ha rappresentato il luogo di stimolo per i tanti operatori del settore, la vetrina di promozione e il volano per la competitività e la visibilità ‘rurale’ del territorio umbro. Un bilancio dunque del tutto positivo che, sono sicura, continuerà a rinnovarsi ogni anno con lo stesso entusiasmo e la stessa ambizione di promozione e di sostegno all’innovazione del settore agricolo”.

A questo proposito, qual è lo stato di salute del settore agricolo e in particolare in Umbria? Quali gli scenari futuri?

“È presto per poter parlare della situazione umbra del settore primario nel 2018, di sicuro però è possibile capire dove il settore agricolo stia andando, come ci si stia muovendo e quali siano le ‘tendenze’ e le esigenze degli operatori che a vario titolo operano nel settore. Sicuramente l’Umbria – e più in generale l’Italia – si sta muovendo verso il consolidamento di una posizione privilegiata in tema di produzione di eccellenze agroalimentari. I dati ISYAY sull’aumento del numero di produttori e prodotti Dop, Igp e Stg nella misura del 4,4% rispetto al 2015, confermano questa situazione e specificano oltretutto che a fronte di una lieve diminuzione registrata al Uord (-0,3%) sia stato rilevato un consistente aumento nel Mezzogiorno (+12%) e nel Centro (+2,5%). L’Italia si conferma il primo Paese per numero di riconoscimenti Dop, Igp e Stg conferiti dall’Unione europea. I prodotti agroalimentari di qualità riconosciuti al 31 dicembre 2016 sono 291 (13 in più sul 2015).

La Regione Umbria è da tempo impegnata nella promozio- ne di un’immagine che coniughi tradizione, innovazione e crescita perché, come mostrano i dati e in particolare il rapporto realizzato da Ismea “AgrOsserva” relativo al I e II trimestre 2017, in anni di forte crisi sociale ed economica, l’agricoltura ha saputo garantire performance positive. Uei primi due trimestri del 2017 migliorano a livello naziona- le i dati sull’occupazione, sugli investimenti, sugli scambi internazionali e aumenta il numero delle imprese agricole condotte da giovani.

Ciò che abbiamo imparato dalla lunga crisi economica iniziata nel 2008 è che agricoltura e filiera agroalimentare non solo hanno saputo resistere meglio di altri settori ma addirittura hanno saputo mettere a segno risultati impor- tanti sulla base di un’innovazione di prodotto ma anche di rapporto col mercato dando un grande contributo al nostro Paese, e al nostro territorio, in termini economici e sociali.

Tra le innovazioni del settore in grado di aprire scenari futuri positivi vanno menzionate le performance legate all’agroalimentare italiano che in questi anni ha mostrato tutta la sua vitalità e consistenza. Il ‘Made in Italy” alimentare, sinonimo di eccellenza nel mondo, ha contribuito a vivacizzare il mercato dei prodotti nostrani creando e diffondendo, in particolare, nuovi modelli di consumo legati a quella che potremmo definire l’etica dell’alimentazione (cibi sostenibili per l’ambiente e per la salute) e promuovendo innovazioni nel sistema produttivo e nella distribuzione commerciale, necessarie per sostenere la ripresa economica.

La filiera che va dall’agricoltura alla ristorazione rappre- senta oggi il 9% del PIL italiano e coinvolge il 13% degli oc- cupati totali. Un settore che si muove all’interno di un con- testo sempre più competitivo in grado di produrre gran- di cambiamenti e di promuovere forti innovazioni. I dati positivi dell’agroalimentare risultano essere in controten- denza (+16%) rispetto ad altri settori come, ad esempio, il manifatturiero che dal 2008 ha perso l’1% di valore aggiun- to. Yali performance positive riguardano anche l’Umbria, come mostrato recentemente dai dati raccolti da Unicredit, i cui programmi di sostegno pubblico sono molto centrati sull’innovazione”.

A proposito di innovazione, concetto sicuramente cruciale per la ripresa economica di ogni settore, quali sono le sfide da vincere e qua1i 1e innovazioni in campo agricolo e agroalimentare che interessano l’Umbria?

“L’Umbria si conferma terra in cui imprese agricole, ricercatori e altri soggetti anche di diversi settori convivono e insieme portano avanti la sfida comune dell’innovazione che riguarda tutti i sistemi produttivi locali. Un forte impulso alle energie costruttive e positive del territorio è dato ormai da anni dal Programma di Sviluppo Rurale che ha consentito di finanziare molti progetti innovativi già con la Misura 124 ‘Cooperazione per lo sviluppo di nuovi prodotti, processi e tecnologie nei settori agricolo, alimentare e forestale’ relativa alla programmazione economica 2007-2013. Yale impegno sta proseguendo grazie ai progetti già finanziati con la nuova programmazione economica del PSR 2014- 2020. Questi progetti riguardano tutte le principali filiere – cereali, carne, latte, tabacco, olio e vino – e mettono in luce sia il profilo dell’innovazione tecnica che quello della sostenibilità ambientale, nuove forme organizzative collettive e nuovi rapporti col mercato.

Un particolare profilo di innovazione è stato promosso nell’ambito della cosiddetta ingegneria finanziaria: l’Umbria insieme ad altre sei Regioni ha costituito un Fondo di Garanzia Multiregionale gestito dal Fondo Europeo per gli investimenti cui partecipa anche la Cassa di Depositi e Prestiti. Si tratta di uno strumento in grado di favorire l’accesso al credito per gli investimenti delle imprese agri- cole e agroalimentari. Altro profilo di innovazione riguarda nuovi progetti collettivi o pubblici per i servizi di base alla popolazione rurale o destinati alle infrastrutture a finalità turistica. Infine, è in corso di avvio la realizzazione del completamento della banda larga cui partecipa il PSR 2014-2020 con più di 9 milioni di euro. Un’Umbria, dunque, aperta all’innovazione a 360 gradi”.

Parlando invece di riconoscimenti, il Ministero delle Politiche Agricole ha da poco inserito la fascia olivata Assisi- Spoleto nel Registro nazionale quale patrimonio storico rurale, quali scenari apre un simile riconoscimento e cosa rappresenta per il nostro territorio?

“Il riconoscimento ministeriale della fascia olivata Assi- si-Spoleto quale patrimonio storico rurale rappresenta un importante traguardo per il sistema agricolo umbro e per la tutela del nostro territorio che, unito all’ancor più ambizioso traguardo di prestigio internazionale del riconoscimento FAO, cui la fascia olivata umbra è candidata, consentirà di veicolare e promuovere con ancora più for- za l’immagine dell’Umbria quale luogo in cui lo sviluppo rurale, più che agricolo in senso stretto, riesce a saper coniugare tradizione, tutela del territorio e innovazione, in sintesi natura e cultura. Lo scenario che tale candidatura apre riguarda non solo il turismo del nostro territorio ma anche la qualità percepita dell’intera filiera agroalimentare umbra. Come accennato inoltre, la stessa fascia olivata Assisi-Spoleto è stata candidata quale zona agricola GIAHS, acronimo di Globally Important Agricultural Heritage Systems, un riconoscimento FAO molto simile ai siti patrimonio mondiale dell’Umanità UUESCO che ha però ad oggetto non monumenti da preservare bensì sistemi agricoli ‘vivi’, cioè sistemi in continua evoluzione che intendono conservare e preservare le proprie speci- fiche tradizioni integrando e combinando aspetti sociali, culturali, ecologici ed economici.

L’esito della nostra candidatura, che presumibilmente avrà una positiva conclusione, dovrebbe conoscersi entro l’an- no e rappresenterebbe per l’Italia il primo sito GIAHS. La ribalta internazionale che ne deriverebbe farebbe da leva non solo al turismo ma anche alla promozione dei prodotti della filiera agroalimentare umbra e in particolare dell’olio extravergine d’oliva, tema sul quale si sono concentrate le azioni di sostegno dei primi tre anni del Programma di Sviluppo Rurale e che vede oggi la Regione Umbria impegnata nell’elaborazione di un ‘Progetto Speciale per l’olivicoltura umbra’ per la valorizzazione del settore”.

Coniugare agricoltura, tradizione rurale e paesaggio è dunque per l’Umbria un elemento particolarmente importante…

“Sì. L’agricoltura dà forma al paesaggio, dà origine a tecniche e a tradizioni di coltivazione e offre prodotti che, per certi aspetti, rappresentano la sintesi di un ricco e variegato repertorio di saperi. Si tratta dunque di un legame molto interconnesso i cui risvolti toccano ambiti altrettanto inter- dipendenti: sviluppo sostenibile, difesa del territorio, tutela della biodiversità e valorizzazione delle attività turistiche. Utilizzare efficaci ed unitarie politiche di marketing territoriale può favorire la promozione del nostro territorio anche all’estero. Si tratta, in altre parole, di saper veicolare l’immagine di una terra il cui saper fare del mondo contadino e rurale ma anche artigianale diventi leva di successo per il turismo in Umbria. Da questo punto di vista anche la vetri- na del Vinitaly è un’occasione che ogni anno consente di far conoscere non solo i migliori vini dell’Umbria, ma anche i loro territori in un contesto nazionale ed internazionale di grande richiamo”.

Per concludere Assessore, il Programma di Sviluppo Rura1e de11’Umbria ha recentemente ottenuto finanziamenti comunitari e nazionali aggiuntivi. Quali sono le azioni programmate per la ripresa e per lo sviluppo nelle aree colpite dal terremoto del 2016?

“Grazie alla solidarietà delle Regioni Italiane e del Ministero dell’Agricoltura, oggi l’Umbria è in grado di rafforzare le proprie strategie di sviluppo nelle aree del’ cratere’. Si tratta di 52 milioni di euro di finanziamento pubblico che vanno a sommarsi alla cospicua dotazione iniziale portando il PSR dell’Umbria a 928 milioni di euro rappresentano risorse aggiuntive straordinarie che andranno ad inserirsi nel contesto delle attività programmate. Esse sono dedicate esclusivamente ai Comuni maggiormente colpiti dal sisma (il ‘cratere’, appunto) per rafforzare infrastrutture, investimenti produttivi, qualità e sostenibilità ambientale delle produzioni.

Tali risorse saranno utilizzate innanzitutto per la viabilità rurale – nello specifico la spesa programmata è di 7 milioni di euro – e andranno ai progetti già predisposti dai Comuni interessati nei mesi successivi al sisma del 2016. Nelle prossime settimane daremo attuazione, poi, alle risorse previste per gli investimenti nel settore agricolo e agroalimentare (7 più 7 milioni di contributi pubblici) nell’ambito del rinnovato bando che interessa l’intera regione. Inoltre, tali risorse saranno utilizzate in maniera aggiuntiva per le Misure a superficie, in particolare per le Misure: M10 Pagamenti agro-climatico-ambientali M11 Agricoltura Biologica M13 Indennità a favore delle zone soggette a vincoli naturali o ad altri vincoli specifici M14 Benessere degli animali.

Con l’occasione va ricordato che, tra mille difficoltà, l’Umbria si conferma in testa alle Regioni più performanti in tema di avanzamento della spesa e di realizzazione delle iniziative tra i grandi programmi. Abbiamo infatti superato il 20% della spesa programmata (circa 190 milioni di euro) tenuto conto anche delle risorse aggiuntive recentemente assegnate.

In questo 2018 andranno a realizzazione gran parte degli investimenti aziendali relativi alle prime graduatorie approvate e con la successiva adozione di una seconda graduatoria si metteranno in moto ulteriori iniziative.Tutto ciò darà un grande contributo alla modernizzazione e alla competitività dell’intera filiera agroalimentare umbra che continua a caratterizzarsi per un notevole dinamismo”.

*Assessore regionale alle Politiche agricole ed agroalimentari


Come sta la natura in Europa? Lo svela un nuovo rapporto della Commissione europea

Nella giornata dedicata alla biodiversità, la Commissione europea rivela qual è lo stato di salute della natura.

Alcune delle azioni di conservazione stanno funzionando, metà degli uccelli selvatici gode di uno stato sicuro, mentre per alcuni habitat e specie la situazione è migliorata. Preoccupante invece lo stato di salute di dune, zone umide e praterie. Mentre più della metà delle specie protette dalla Direttiva Habitat godono di uno stato definito “sfavorevole”.

Oche in volo. Photo by Gidzi

Una vittoria a metà, quella che rivela il nuovo rapporto sullo “Stato della natura nell’Ue”, adottato in questi giorni dalla Commissione europea. “Questa relazione è significativa e tempestiva. Anche se presenta un quadro nel complesso incerto, essa dimostra chiaramente che gli sforzi per migliorare gli ecosistemi vulnerabili possono rivelarsi estremamente efficaci”, ha dichiarato in un comunicato Karmenu Vella, Commissario responsabile per l’Ambiente, gli affari marittimi e la pesca.

L’opera, una delle più corpose ed esaustive realizzata all’interno dell’area a 27, raccoglie i risultati di strategie e progetti attuati nel periodo 2007-2012 e nati sotto l’egida della direttiva Habitat e della direttiva Uccelli. È inoltre coadiuvata da una relazione tecnica dettagliata redatta dall’Agenzia europea dell’ambiente (Aea), che comprende anche i dati propri di ciascun Paese.

Allodola. Photo by Marcin Moga

Per quanto riguarda gli uccelli selvatici, il 52 per cento gode di uno stato sicuro, mentre il 17 per cento risulta ancora minacciato. Preoccupa quel 15 per cento definito “quasi a rischio”, “in declino” o “depauperato”, come ad esempio l’allodola (Alauda arvensis) e la pittima reale (Limosa limosa). Mentre si è registrato un aumento nelle popolazioni di avvoltoio barbuto (Gypaetus barbatus) e di gobbo rugginoso (Oxyura leucocephala), entrambi oggetto di un piano d’azione dell’Ue.

Sembrano essere invece gli habitat a soffrire maggiormente, in quanto solo il 16 per cento delle valutazioni è favorevole. Per il 47 per cento delle valutazioni lo stato risulta “sfavorevole-inadeguato”, mentre per il 30 per cento “sfavorevole-scadente”. Le cause, come riportato dal Wwf sono da ricondursi all’agricoltura intensiva, alle infrastrutture energetiche e di trasporto dannose, o le condizioni spesso drammatiche in cui versano fiumi, zone umide e laghi.

Pittima reale. Photo by Noel Reynolds

“Ci aspettiamo che questo contributo scientifico sia considerato adeguatamente nell’ambito della valutazione in corso delle Direttive europee sulla Natura per dimostrare, grazie ad esempi concreti che provengono da vari Paesi, che quando la natura è effettivamente protetta può fornire ricadute positive di conservazione e sviluppo per le persone”, ha dichiarato Tony Long, direttore dell’European Policy Office – Epo del Wwf.

“La relazione sottolinea inoltre l’importanza delle sfide che restano da affrontare. Dobbiamo fare di più per rispondere a queste sfide, dato che la salute della nostra natura è legata alla salute dei cittadini europei e alla nostra economia”, conclude Vella.


Greenpeace: ecco quali sono i rischi della deforestazione in Amazzonia [GALLERY]

Nonostante in Amazzonia la deforestazione sia aumentata del 75 per cento tra il 2012 e il 2015, il governo brasiliano starebbe pensando di ridurre la protezione di alcune aree intatte della foresta. Greenpeace è andata sul posto per documentare cosa rischiamo di perdere.

Il governo Temer – spiega Greenpeace in una nota – starebbe infatti per presentare al Congresso Nazionale una proposta per ridurre le Conservation Units – un potente strumento contro la distruzione delle foreste. Si prevede di cancellarne una e ridurre la superficie di altre quattro del 40 per cento. In una sola mossa si potrebbe togliere la protezione a un’area grande sei volte l’area metropolitana di Londra: circa un milione di ettari di foresta.

La protezione di queste aree è vista come un ostacolo agli investimenti. Se questa ipotesi dovesse diventare realtà, si consegnerebbe alla distruzione un patrimonio inestimabile di biodiversità. Per questo Greenpeace ha sorvolato la foresta nello stato di Amazonas, per mostrare quanto si perderebbe se questi piani dovessero diventare realtà e qual è lo stato di salute di queste aree.”

Riducendo le Conservation Units, il presidente del Brasile, Michel Temer, incoraggerebbe chi distrugge la foresta e tradirebbe chi ha lavorato per preservarla“, spiega Cristiane Mazzetti, della campagna Amazzonia di Greenpeace Brasile. “Ridurre queste aree protette in un momento in cui la deforestazione è tornata a salire vuol dire proporre l’opposto di quanto serve ora al Brasile per contrastare la distruzione delle foreste. Ora più che mai, è importante fare pressione sul governo per fermare questa proposta e tornare a ridurre la deforestazione“.

Lo stato di Amazonas ospita la più grande area continua di Foresta Amazzonica e ancora molte aree di foresta intatta. Se queste dovessero essere distrutte, molti benefici ambientali per il Pianeta andrebbero perduti. Nel solo 2016 la deforestazione nello Stato di Amazonas è cresciuta del 54 per cento rispetto all’anno precedente.

Le immagini catturate per Greenpeace dal fotografo Daniel Beltra mostrano ampie zone di foresta in pericolo, con evidenze della presenza di attività umane, come l’estrazione di oro e presenza di strade. Intorno al confine delle Conservation Units, sono inoltre visibili anche tracce di recente deforestazione e alcune aree bruciate da poco, probabilmente per lasciare spazio a nuove aziende agricole o all’industria del legno.

La creazione delle Conservation Units è stata una mossa vincente, che tra il 2005 e il 2012 ha contribuito a ridurre il tasso di deforestazione. Con questa proposta invece il governo potrebbe dare luce verde alla deforestazione selvaggia“, conclude Mazzetti.


Video: Recuperación y manejo de bosques nativos en Entre Ríos